"Nosotros somos cinco hermanos. Vivimos en ciudades diferentes, algunos están en el extranjero: no nos escribimos mucho. Cuando nos encontramos, podemos ser indiferentes o estar distraidos unos con otros. Pero entre nosotros basta una palabra. Basta una palabra, una frase, una de esas viejas frases, oídas y repetidas infinitas veces durante nuestra infancia. Nos basta decir “No hemos venido a Bérgamo para hacer campaña” o “El ácido clorhídrico ‘apestosea’” para reencontrar en un momento nuestra antigua relación, y nuestra infancia, y nuestra juventud, unidas indisolublemente a esas frases, a aquellas palabras."