He leído o visto ya tres obras diferentes de Yasmina Reza y siempre acabo pensando lo mismo: a la media hora ya ha contado todo lo que quería contar y lo que queda es relleno, insistir más sobre lo ya dicho.
Un dios salvaje me ha parecido exactamente así, pero afortunadamente Roman Polanski ha contado la historia en menos de 80 minutos, así que da tiempo suficiente para disfrutar de los cuatro actorazos y es lo bastante corta como para que no te hartes de ella.
Kate Winslet tremendérrima, por cierto. Pero bueno, ella siempre lo está.